user_mobilelogo

Esta enfermedad terrible, que padece más del 20% de la población mundial, es considerada incurable, “de origen desconocido o hereditario”. La medicina oficial convierte a los pacientes en consumidores eternos de medicinas que no solucionan nada. Solo alivian la situación, mientras avanza la degeneración del sistema circulatorio y de todo el cuerpo.

La dieta recomendada es absurda: se ordena disminuir o suprimir la sal, la carne roja y las grasas, pero se permite e indica mantener el consumo diario de carnes blancas y lácteos. Es por esto que la enfermedad es incurable, porque la persona no cambia casi nada en su dieta, sigue comiendo carnes y productos animales a diario. Solo se vuelve dependiente de pastillas, vive cansada, deteriorada, y cada vez peor hasta el agotamiento total del corazón. Cualquier tipo de carne contiene una gran cantidad de minerales, por eso, no sirve de nada quitar la carne roja o la sal si seguimos comiendo productos animales. Éstos están repletos de sales minerales, mantienen endurecidos los riñones, el corazón, las arterias, la sangre sigue con demasiada densidad.

Una hipertensión de muchos años puede curarse con facilidad en solo tres a seis meses. Luego progresa la recuperación general y la persona curada sentirá un renacimiento. La dependencia de remedios se debe eliminar de forma gradual. Incluso, si el enfermo se cambia totalmente hacia un vegetarianismo de muchas frutas y dulces (dieta opuesta a la de carnes), en algunos meses no sufrirá más de hipertensión sino de hipotensión. Varias personas que he atendido en mi consultorio se han curado y ahora se mantienen normales sin ningún medicamento, son personas que han consumido remedios para la presión alta por cinco o hasta diez años.

PUBLICACIONES

CONTÁCTENOS

Centro de Educación para la Vida

Dirección: Luís Cordero E3-31 y 9 de Octubre.

Teléfonos: (593) 2 223 0590(593) 2 250 4811

Celular: (593) 9 9940 0859

email: santiago@saludyautocuracion.com

Quito - Ecuador